La bisutería trata de imitar a la joyería pero se realiza con materiales no preciosos. Todo el metal de nuestra la bisutería es aleación que se denomina Zamak, libre de níquel.

Si eres alérgica a los metales no nobles o bien quieres que tu bisutería dure más tiempo, un sencillo truco es aplicar esmalte de uñas transparente en toda la parte que se encuentre en contacto con la piel y dejarlo secar bien. De esta manera crearás una película protectora que aislará la piel del metal.

Estas piezas llevan una capa de baño muy fino y por lo tanto susceptibles de perder el color con el uso y el paso del tiempo. La velocidad a la que este color va desapareciendo depende de múltiples factores como el uso de productos químicos en la piel, el nivel de sudoración corporal o incluso el mismo nivel de PH de la piel de cada persona. 

Por este motivo, es especialmente importante tener un cuidado adecuado de tus piezas. Evita guardarlas  juntas para que no se rayen. Procura situarlas lejos de cualquier exposición a la luz solar y lejos de sitios cálidos. Bajo ningún concepto guardes tus piezas en un baño o en sitios húmedos. Puedes guardarlas en las bolsitas de organza que acompañan las piezas.